Escrito por: Rodrigo
López Vázquez (@RodrigoLVazquez)
El título de esta crónica puede ser un poco exagerado, pero
la realidad es que no es un seleccionado que esté siquiera a media altura de la
Argentina. Y no importa si están en el equipo todos los titulares o si hay
solamente unos pocos acompañados por un puñado de debutantes, regresados y
habituales segunda línea. Lo que queda
claro es que un solo factor jugó a favor de la realización de este amistoso: el
dinero.
Bolivia llegó con apenas algunos de sus titulares, el
Presidente de su federación preso – con elecciones en una semana-, con el
capitán Ronald Ráldes financiando el viaje y el debut de su leyenda Baldivieso
como entrenador tras la abrupta salida de Mauricio Soria. Enfrente una Argentina
que buscaba dar rodaje a varios jugadores que serán parte de una necesitada
renovación.
Bolivia comenzó bien el partido, presionando alto y tratando
de que la Argentina no saliese más que con pelotazos frontales. La defensa
argentina se mostró un poco nerviosa pero se acomodó a tiempo. Antes de los 5’,
la pantomima se terminó: un muy buen pase largo del Kun Agüero para Lavezzi lo
dejó solo ante Vaca y con un violento remate cruzado el delantero del PSG puso
el 1-0 para los de Martino.
La diferencia estuvo nuevamente en el poderío individual, pues
el juego asociado no surgió con el correr de los minutos. Sí aparecieron buenas
sociedades, ráfagas de talento, pero las rotaciones posicionales en el
mediocampo brillaron por su ausencia. Bolivia intentó ser prolija ante el
monólogo de la Argentina, pero no logró demasiado en la primera mitad. De a
poco, Casco empezó a mostrar toda su calidad merced de los generosos espacios
que tenía por su costado: una muy buena corrida por la banda, regate y pase al
medio para Agüero que cabeceó sin puntería solo ante Vaca. Martino veía como su
equipo dominaba a placer pero mostraba serias imprecisiones de cara al arco.
Gaitán y Lamela se mantuvieron como extremos y Kranevitter – de buen partido- y Pereyra
armaron el doble pivote en el medio para contener.
Los de Baldivieso se adelantaron bastante y buscaron con
valentía. Hasta lograron que Romero tuviese que anticipar a Martins un par de
veces debido a las desatenciones defensivas de los centrales. Pero velozmente
su ilusión se vió destruida por la calidad de los jugadores argentinos: Lamela
buscó largo a Lavezzi y falló, Pereyra atrapó el rebote y habilitó entrelíneas
al Kun que se la picó al arquero sin problemas. Un 2-0 contundente pero que dio
paso a dos jugadas de peligro de Bolivia: un remate ancho y mordido de Melean
tras varios rebotes en el área y un tiro libre peligroso de Smededberg que
Romero contuvo con solidez.
El buen tramo de Bolivia cambió la cara de Baldivieso, pero
nuevamente tuvo un triste final: Gaitán sacó velozmente un tiro libre desde el
mediocampo, Agüero avanzó sin marca y dejó solo a Lavezzi que puso el 3-0 con
mucha estética. Una primera mitad que cerró con lindos goles, un par de muy buenos
rendimientos individuales pero algo floja la parte colectiva.
La segunda parte comenzó con cuatro cambios para Bolivia y
un intento de presionar alto para robar cerca del área. Los de Martino, muy
tranquilos, siguieron manejando la pelota y el partido, buscando ahora llegar
con transiciones veloces a un toque y triangulando en todos los sectores de la
cancha. Los de Baldivieso sorprendieron con dos intentos a espaldas de Casco:
el primero fue salvado por Funes Mori con una buena barrida y el segundo por el
mismo lateral que se pudo recuperar a tiempo.
Lizio con su ingreso logró renovar el aire de su equipo, que
tuvo el descuento en sus manos debido a los baches en la línea de fondo argentina
durante el retroceso. Pero el ciclo se repitió una vez más: a los 14’ Lavezzi
aprovechó los espacios, lanzó al medio para el Kun y el nueve definió con un lujo
ante un frustrado Vaca. El 4-0 era abusivo y se justificaba solamente en los
nombres propios de la Argentina.
Más allá de los desacoples en la defensa, la Argentina
siguió buscando y con el ingreso de Messi por Gaitán – de excelente partido,
uno a mirar de aquí en más- la fiesta continuó. Una gran jugada yendo de lado a
lado, terminó en una apertura de Kranevitter para Casco y un centro para el
astro del Barcelona que cabeceó a contrapierna del arquero y puso el 5-0. Tras
un susto pos error de Romero en un despeje con los pies, el público siguió delirando
con Messi: Rodríguez jugó largo con Lamela, que tocó corto para el Kun y este
habilitó a su amigo, que eludió a Vaca y decretó un 6-0 tan obligatorio como
exagerado.
Martino cerró esta suerte de ensayo con público haciendo
entrar a Banega por Lamela, a Roncaglia por Casco, a Correa (debut absoluto en
la mayor) por Lavezzi y a Tevez por Agüero. Un par de buenas jugadas se
sucedieron en los minutos finales, quedando la intriga de que pasaría con Tevez
y Messi juntos desde el inicio. Roberto Pereyra siguió corriendo, marcando y
haciendo jugar hasta el final, mostrando una polifuncionalidad ideal: rindió
tanto como lateral, como volante central y como extremo. El golazo de Correa en
la primera pelota que tocó en la mayor, previa habilitación de Kranevitter, con
un potente remate al primer palo puso el 7-0 definitivo y una sonrisa en la
boca de todos.
Los que aprovecharon su chance fueron Pereyra, Kranevitter,
Casco, Gaitán y Lavezzi. Demostraron que tienen que estar en el camino hacia el
próximo mundial con muy buenas actuaciones. Algunos como Funes Mori y Lamela
quedaron en deuda, considerando lo fácil que era el partido. Agüero brilló como
de costumbre y Messi alegró a un estadio entero jugando un rato y encima
metiendo dos goles. Todo redondo, a la espera de un contrincante bastante más
serio como México el día de mañana en Houston.
Síntesis
Argentina: Sergio
Romero; Milton Casco (Roncaglia), Gonzalo Rodríguez, Ramiro Funes Mori,
Emmanuel Más; Roberto Pereyra, Matías Kranevitter, Erik Lamela (Banega);
Ezequiel Lavezzi (Correa), Sergio Agüero (Tévez) y Nicolás Gaitán (Messi).
Bolivia: Daniel
Vaca; Miguel Hurtado, Ronald Raldes, Edward Zenteno, Rudy Cardozo (Eguino);
Walter Veizaga; J. C Arce (Cabrera), Danny Bejarano (Lizio), Alejandro Melean
(Chumacero), M. Smededberg (Ramallo); Marcelo Martins.
Goles: Ezequiel Lavezzi
2 (4’ y 40’), Sergio Agüero 2 (32’ y 58’), Lionel Messi 2 (66’ y 75’) y Ángel
Correa 1 (83’).
Estadio: BBVA
Compass Stadium; Houston, Texas.
Árbitro: César
Ramón Palazuelos (MEX).

No hay comentarios:
Publicar un comentario