Escrito por: Camila Beheran
Previo al encuentro con Boca Juniors, el equipo de Marcelo Gallardo debía enfrentarse a Nueva Chicago en el República de Mataderos, un muy duro rival que le daría pelea debido a que necesita sumar de a 3 para luchar por la permanencia en Primera División.
El Millonario contaba con grandes ausencias por la fecha FIFA, pero además también por la sumatoria de varias lesiones que complicaban un panorama que consistía en tres partidos seguidos sin conocer la victoria. En cambio, el Torito llegaba con equipo completo para buscar como mínimo sumar algún punto.
El partido comenzó mejor para el conjunto local, con dos jugadas de Abel Masuero que dejaron a River perplejo: dos remates en los palos que demostraron la superioridad del local por sobre su rival de Nuñez.
Chicago siguió dominando por todo el campo de juego, hasta que el River de Gallardo se despertó y en el minuto 21, luego de un gran pase de Javier Saviola, Lucas Alario le tiró un sombrero a su marcador para luego convertir un gran gol. Esta anotación era la primera con la banda roja en el campeonato local y le daba la victoria parcial al conjunto millonario.
De allí en adelante, River comenzó a jugar mejor y a dominar todo el terreno, dejando a Chicago sin muchas chances para poder convertir. Corrían 35' del encuentro y el visitante consiguió poner el marcador 2 a 0, una vez mas de la mano de Lucas Alario que poco a poco se fue convirtiendo en figura del partido.
Todo parecía ser positivo para el Millonario hasta que luego de un tiro de esquina y un mal despeje, Maidana terminó batiendo su propia valla para marcar el descuento de Nueva Chicago. Un 2 a 1 impensado, teniendo en cuenta el desarrollo de las acciones. Así finalizó el primer tiempo, con un Chicago en mejor condición pero por debajo del marcador.
La segunda mitad sería distinta, pues el conjunto rojo y blanco volvió a mostrar retazos del buen juego que exhibió durante los primeros partidos del exitoso ciclo de Marcelo Gallardo como su entrenador. Tras una sucesión de jugadas peligrosas, fue Alario nuevamente quien convirtió el tercer tanto para su equipo y el tercero en su cuenta personal.
Cuando parecía que el encuentro iba a terminar, el sorprendente Marcelo Gallardo decidió realizar un cambio; uno de esos cambios que al parecer no tienen importancia pero que siempre generan algún tipo de desequilibrio. A los 20' minutos sacó a Leonardo Pisculichi y colocó en su lugar a Sebastian Driussi. Como de costumbre, el jugador probó que su director técnico estaba en lo cierto al hacerlo ingresar: 10 minutos después Driussi puso las cosas 4 a 1 para asegurar un triunfo que ya no necesitaba de más goles para ser contundente.
Así, el Campeón de la Copa Libertadores de América logro llevarse tres puntos de oro para sostener sus ilusiones en el plano local y ahora puede pensar con más tranquilidad en el crucial partido de la fecha que viene contra Boca Juniors. Se viene el gran clásico de la Argentina ¿Que pasará?

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