lunes, 19 de octubre de 2015

Rosario Central 2-Argentinos Juniors 0: Es el equipo de Eduardo Coudet



Escrito por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)

En otro de los partidos clave de la Fecha 28 del Torneo de Primera División de la AFA, Rosario Central recibía a Argentinos Juniors en el Gigante de Arroyito buscando una victoria que lo acercase a la clasificación directa para la Copa Libertadores 2016 y que lo mantuviese con posibilidades matemáticas en el torneo. 
El local no perdió tiempo y salió a presionar bien alto con la pelota siempre al pie y haciendo transiciones al ataque con mucha velocidad. Argentinos eligió esperar agrupado para poder salir de contragolpe y no dejar moverse con libertad a los volantes creativos de Rosario Central. Gorosito dispuso que sus dos volantes exteriores en realidad sean laterales, para cubrir con mayor número el medio y el retroceso, pero esa idea estuvo lejos de funcionar. Los dirigidos por Coudet se hicieron con velocidad del centro de la cancha con sus centrales adelantados y Lo Celso jugando por ahora cerca de la línea de tres volantes interiores.

Central en cada ataque desplegaba a los laterales y a los exteriores, ganando siempre en velocidad y físico. Ruben y Larrondo, como siempre, se movían a espaldas de los centrales buscando abrir espacios siempre. Un gran pase de Lo Celso en vertical para Larrondo, que no pudo controlar la pelota frente al arquero fue la primera situación de riesgo en el partido. De a poco, la cancha se terminó de inclinar: Ferrari buscó en largo a Montoya, que inauguró su tarde de desbordes pero su centro bajo no fue bueno. El volante armó rápidamente una jugada con Lo Celso que terminó en una apertura para Marco Ruben y el delantero lanzó un centro que Larrondo estuvo cerca de empujar.

Central dominaba con un porcentaje de posesión abrumador y con una vocación ofensiva notable. Lo Celso jugó con Ferrari, éste encontró de nuevo a Montoya que se la devolvió perfecto al medio pero el lateral no llegó a disparar. No era difícil ver lo que estaba pasando: el local aplastaba con la pelota, la velocidad y la inteligencia como lanzas, mostrándose muy dinámico y atacando con precisión y apertura de la cancha. Montoya era el jugador que sobresalía en una tarde de muy buenos rendimientos, siempre quebrando líneas por la banda ante una defensa que de tan desordenada que estaba no sabía con cuantos jugadores tomarlo.

Par la cobertura, había dos factores clave en el Canalla: las rotaciones posicionales en el mediocampo y el gran trabajo de los delanteros, que estuvieron muy atentos siempre para dar una mano. Argentinos esperaba con cierta paciencia y un poco más de orden ya llegando a la media hora de juego, pero los de Coudet combinaban y alternaba el armado paciente - cuando los espacios no surgían- con la salida en velocidad cuando el campo se mostraba más despejado.

Con el partido un poco más parejo en el medio, merced de la lucha de los volantes de Argentinos, Lo Celso cambió el ritmo, habilitó a Montoya que de nuevo llegó tranquilo y centró para Larrondo que pudo anticipar pero sin puntería. Lenis sorprendió a todos rompiendo por la izquierda y recortando al medio, para luego enviar el disparo muy alto mientras Rinaldi se la pedía solo por el punto penal. La primera jugada del equipo de Gorosito llegaba tarde, pero al menos era un atisbo de reacción ante un panorama desolador. 

Lo único que le faltaba a Central era definir con mayor decisión, mostrar inteligencia en el pase final, pues los ataques sobraban. Y a los 32' llegó el desahogo: Pinola tocó corto con Lo Celso y buscó la devolución - impecable pase por encima de los centrales-, fue derribado por Gabbarini dentro del área pero logró tocarla por encima de su cuerpo antes. Ruben solo tuvo que tocar con la cabeza al arco vacío y desatar la locura en el Gigante de Arroyito. Un 1-0 merecido que marcó el fracaso definitivo de la táctica de Gorosito, una que buscó imitar el retroceso del Chile de Sampaoli pero que no tuvo éxito ni siquiera en su planificación.

Los de Coudet cerraron la primera mitad asediando a un contrincante que pedía la hora hacía mucho tiempo. Giovini, recién ingresado por el lesionado Gabbarini, salvó a los suyos con un manotazo ante un disparo cruzado con mucha potencia de Domínguez luego de que Ruben se la bajase con mucha calidad.


Los segundos 45' comenzaron con Lenis y Rinaldi más precisos y veloces, complicando a un Central que hasta allí no había pasado sobresalto alguno. Lo tuvo el punta con un cabezazo de cara al arco que salió por encima del travesaño y allí Coudet se dió cuenta que las cosas no andaban bien. Su equipo estaba acusando el cansancio luego de una gran primera parte y ya no era ni tan punzante ni tan preciso en ofensiva. Los laterales no pasaban más al ataque, preocupados por cubrir a los delanteros del Bicho, por lo que el volumen disminuyó en esa fase.

Pero la ayuda no tardó en llegar: el siempre inestable Basualdo se ganó la segunda amarilla en el mejor momento de su equipo por una infracción violenta en el círculo central y el local pudo recuperar el aire y reacomodar sus ideas de a poco. Se terminaron los autitos chocadores y volvió el toque: Lo Celso a los 20' ganó en el medio y le pinchó la pelota con una calidad europea a Larrondo que - para no ser menos que sus asistidor- encaró al arquero, lo dejó por el piso y definió casi sin ángulo, ingresando la pelota bien pegada al palo derecho. Un 2-0 que reflejaba todo lo bueno que había hecho Rosario Central en un torneo sin dudas maravilloso para ellos.

En la jugada siguiente, Lo Celso entró por el medio y se la picó a Giovini desde lejos quedando la pelota en el techo del arco. Para Coudet, el partido estaba lejos de haberse terminado: Cervi tomó el lugar de Fernández para seguir atacando y jugando a pesar de tener todo definido. Gorosito mandó a Navarro por Gallego para buscar mayor velocidad en la salida y el Chacho respondió con la entrada del Chelito Delgado por un Larrondo - enorme acierto de final de año el haberlo traído- agotado que se retiró ovacionado.

Rosario Central terminó el partido tocando y atacando sin parar, haciéndole honor a quienes sostienen que es el equipo que más y mejor juega en la Argentina. Quedaron la roja a Torrén por un topetazo a Cervi luego de que este lo humillase con un lujo de otro planeta y el cambio ofensivo del entrenador a pocos minutos del final, con la entrada de Niell por Ruben que también salió más que ovacionado. La del final la tuvo Montoya tras un pase de Lo Celso, pero su bombazo salió muy cerca del palo y no pudo ampliar más el marcador.

Rosario Central quedó, con la derrota de San Lorenzo a manos de Olimpo, en segundo lugar a 5 puntos de Boca Juniors con dos partidos por jugarse. Coudet terminó feliz porque su equipo volvió a mostrar ese fútbol ofensivo, vistoso y aguerrido que lo caracteriza desde que inició este ciclo y porque el objetivo de clasificar directamente a la Copa Libertadores 2016 ya no depende de otro que no sea ellos mismos. Con muy buen juego, con audacia, talento y rebeldía, Central mantiene sus chances mínimas en el plano local, es Semifinalista de la Copa Argentina y dió un paso clave para volver a la Libertadores el año entrante. Las tribunas del Gigante de Arroyito no se equivocaron en su veredicto final. Sí señores, es el equipo de Coudet.



Síntesis


Rosario Central: Caranta; Ferrari, Donatti, Pinola, Pablo Álvarez; Montoya, Neri Domínguez, J. L Fernández (Cervi); Lo Celso; Marcelo Larrondo (César Delgado) y Marco Ruben (Franco Niell).

Argentinos Juniors: Gabbarini (Giovini); Laso, Torrén, Matricardi; Gallego (Navarro), Basualdo, Ledesma, Garré; Cabral (Giménez); Lenis y Rinaldi.


Goles: Marco Ruben 32' (CEN) y Marcelo Larrondo 64' (CEN).

Árbitro: Juan Pablo Pompei.

Estadio: Gigante de Arroyito (Rosario Central).

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