Escrito por Rodrigo López Vázquez (@RodrigoLVazquez)
Luego de una semana cargada de polémicas y declaraciones cruzadas por los horarios de juego, Rosario Central visitaba a Banfield en el Florencio Sola buscando una victoria que - en caso de perder Boca en su compromiso contra Tigre- lo mantuviese en la pelea por el Torneo de Primera División de la AFA. Ya con la clasificación directa a la Copa Libertadores en el bolsillo y esperando por el choque contra Boca Juniors por la Final de la Copa Argentina, Eduardo Coudet dispuso de un equipo mixto sabiendo que las posibilidades reales de llegar a la fecha final con oportunidades era más bien una utopía.
El partido comenzó con un Central arrollador, buscando sobre todo por los costados con los laterales llegando hasta el fondo. Álvarez tuvo la primera oportunidad con un remate de media distancia que salió muy alto. La respuesta de los dirigidos por Claudio Vivas fue inmediata, con Vittor sorprendiendo por la derecha y forzando con un buen disparo a una reacción de Caranta. En los siguientes minutos, Aguirre y Delgado intentaron romper el cero con sendos remates desde afuera del área pero ambos carecieron de la precisión necesaria para lograr su objetivo.
El partido tenía mucho ritmo, con los dos equipos bien abiertos y tratando de llegar al arco rival con pocos pases. En este juego, el que sacaba mayor ventaja era Banfield, que esta vez no cometió el mismo error que contra Boca y armó dos líneas de tres bien pegadas a su portería con cuatro atacantes veloces listos para salir de contragolpe. Delgado volvió a estar cerca de convertir con un muy buen tiro a los 18'que se fue bien cerca del palo izquierdo de Pellegrino tras recibir un buen pe de Montoya.
Sin ser superior, Central llegaba con mayor frecuencia al arco de enfrente e imponía condiciones momentáneamente. Pero unos minutos más tarde llegó el primer golpe: Villagra desbordó a la perfección y lanzó un centro fenomenal para Gio Simeone que bajo el arco no perdonó para poner el 1-0 parcial. Los de Coudet no se rindieron y decidieron seguir con el plan inicial, pero la solidez en el mediocampo comenzó a desaparecer y con ella la intensidad en los metros finales.
Banfield volvió a tocar la puerta con un disparo al ras del piso de Simeone que Caranta detuvo sin problemas. Los de Vivas mantuvieron la presión alta y comenzaron a inclinar la cancha como si el bache de rendimiento pos derrota contra Boca jamás hubiese existido. Villagra y Cuero eran dos dagas por los costados y Simeone se las ingeniaba para siempre complicar a lo centrales. Cazares manejaba los hilos de su equipo unos pasos más atrás, también rompiendo por los costados cada vez que se presentaba la ocasión.
Bettini y Domingo inquietaron a Caranta pero sus sendos remates salieron por encima del larguero. Coudet tuvo que mandar al campo de juego a Cervi por la lesión de Pablo Álvarez, en una variante ofensiva tratando de darle más juego a su equipo. Pero el baile estaba siendo dirigido por Cazares, que con un disparo a colocar casi marca el segundo pero la pelota salió muy cerca del ángulo derecho.
Vivas tuvo también que mover el banco por una lesión: Calzada sustiyó a Civelli sobre el minuto 44' y a los pocos segundos llegó el final para Rosario Central: Cuero tocó al medio del área con Villagra y el delantero no perdonó con un zurdazo a quemarropa para poner el 2-0 que prácticamente cerraba el partido.
La segunda mitad siguió el mismo carril que los primeros 45', con un Banfield protagonista y vistoso y un Rosario Central desinflado y lejos de lo que se esperaba de ellos para este partido. Vittor casi le pone su firma al tablero con un remate bien rasante, pero Caranta estuvo atento para evitar que el partido se convirtiese en una goleada. La reacción llegó con un buen cabezazo de Niell que fue atajado por Pellegrino, pero el visitante estaba lejos de poder hacerse de la pelota.
Quedaba claro que Central sin el balón es otro equipo, y esto era mérito de un Banfield muy sólido y generoso, apegado a su idea de juego, que resurgió en el momento justo. Gómez asustó a los de Vivas con un cabezazo en soledad desde el centro del área, pero Pellegrino volvió a responder sin problemas. Un minuto más tarde, Simeone probó los reflejos de Caranta con un remate de cabeza tras centro de Bettini y luego Villagra hizo lo suyo tras pase de Cazares pero vió como su bombazo se fue a centímetros del ángulo derecho.
Coudet veía como sus jugadores iban al frente y remataban al arco de media distancia, sin demasiada precisión ni potencia pero con amor propio. Pellegrino y los tres centrales de Banfield se erigieron como una muralla en el momento más intenso de Central en el segundo tiempo y de a poco frustraron a un contrincante que se fue quedando sin aire ni piernas.
A pesar de esto, Pinola y Musto contaron con dos jugadas innmejorables para arrimar a su equipo en el marcador, pero Pellegrino con dos tapadas fenomenales, demostró que esta era sin dudas su tarde. El ingreso de Cervi le había cambiado la cara a su equipo, pero los avances no eran más que algunas jugadas producto del talento individual. Rossi tomó el lugar de Vittor en el local por lesión y sobre el minuto 70', Central tuvo en los pies de Lo Celso el descuento pero su tiro desde afuera del área se fue demasiado alto.
Banfield buscaba equlibrar el mediocampo con tranquilidad, presionando alto y apostando a que su ventaja fuese irreversible. Mientras tanto, Cazares sacudió la modorra de su conjunto con un tiro libre sensacional que impactó en el larguero antes de perderse por la línea de fondo. Los de Coudet seguían cruzando la línea de golpeo con la pelota dominada, pero sus intentos no iban más allá de un disparo desde lejos que o se iba por varios metros o era controlado por Pellegrino.
Los dos entrenadores, cultores de un fútbol intenso, ofensivo y vistoso, quemaron naves con lo ingresos de Larrondo por Montoya y de Thomas Rodríguez por Villagra. Es meritorio que en un fútbol tan mezquino como el nuestro existan equipos dispuestos a dar espectáculo hasta el final más allá de cual sea el resultado final. A los dos cambios le siguieron varios minutos en los que no pasó nada hasta que Cervi mandó un tiro libre al corazón del área, Pinola la bajó muy bien y Niell con una tijera puso el 2-1.
Ya a los 85', González pudo empatarlo pero su cabezazo desde el punto penal fue tapado por un Pellegrino que tras el gol no decayo en rendimiento. La réplica estuvo en los pies de Cazares que con uno de sus clásicos latigazos hizo revolcar a Caranta para evitar el tercer gol del Taladro. El Chacho mandó a la cancha a Ruben en lugar del Chelito Delgado para jugar los minutos finales metido en campo enemigo, pero en el último intercambio de golpes el partido se le fue de las manos al igual que el torneo y el segundo puesto, aunque esto poco importe.
La derrota fue un golpe sin dudas para Rosario Central, pero desde la formación inicial quedó claro que para los de Coudet el partido relevante es el mano a mano contra Boca por la Copa Argentina de este miércoles. Sin dudas que hay cosas para mejorar de cara a lo que sigue, pero está claro que el ex jugador de River ha sentado las bases para una etapa que podría ser histórica para los rosarinos. Para Banfield es una gran alegría y la confirmación de que el camino elegido por Claudio Vivas es el correcto y ahora apunta a poder entrar en la Liguilla Pre-Libertadores para regresar al plano internacional tras varias temporadas de frustraciones.
Síntesis:
Banfield: Pellegrino; Vittor, Domingo, Bianchi Arce; Civelli (Calzada), Rossi (Jorge Rodríguez), Bettini; Cazares; Villagra ( Thomas Rodríguez), Simeone y Cuero.
Rosario Central: Caranta; Álvarez (Cervi), Pinola, Gómez, Salazar; Aguirre, Musto, Montoya (Larrondo); Lo Celso; Niell y Delgado (Ruben).
Goles: Giovanni Simeone 24', Claudio Villagra 44' (BAN); Franco Niell 83' (CEN).
Estadio: Florencio Sola (Banfield)

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